domingo, 27 de noviembre de 2011
Here we go again.
Bueno, de más está decir que ayer fue veintiséis. Acá viene lo raro; apenas y me acordé. Sí, fue raro. Es decir, el día fue de lo más normal pero lo pasé con amigas casi todo el día, hasta esta tarde. Creo que tenía la cabeza tan en otro lado que ni siquiera se me dio por hacer que el día me transforme en una depresión con piernas. Es más que claro que soy yo la que me genero terribles días, la que me pongo cosas en medio que hacen que quieran cortarme las venas con un palito de pan mojado en leche, la que se hace sola la cabeza y es que claro, qué más puedo hacer? Si lo extraño demasiado y caí en cuenta de que me hago sufrir al pedo. Bueno, es que soy tremenda masoquista, no es mi culpa. Y sí, fue terrible caer en cuenta así en medio de un boliche, cantando y bailando con las chicas como si no hubiese mañana. Lo bueno fue que no me hice problema en ese momento, el tema fue durante la fiesta de quince que tuvimos. Fue algo que caí en cuenta de todo, pero TODO.-NdE: Escuchar My Happy Ending en este preciso momento no es lo mejor que puede pasar, menos sabiendo que él AMA a Avril y esta canción es terriblemente suicida.- Me acordé de cosas de las que ni me acordaba y nada, me dí cuenta de algo. ¿Cómo puedo ser TAN estúpida de vivir así por alguien con quien ya no hablo y desconozco por completo si sigue o no con vida?. Alguien que apenas conozco, si es que realmente es así. Es decir, soy una completa inútil. Hace ya nueve meses vivo encadenada a una persona y casi en la totalidad de ese tiempo es a su recuerdo. Peor aún. Pero hoy me comprometo conmigo misma a olvidarlo, a dejarlo ir. Hoy me libero de él.
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